sábado, 3 de enero de 2009

La bocca mi bacciò tutto tremante

En el Canto V del Infierno nos encontramos en el segundo círculo, el de los lujuriosos. Dante nos cuenta la historia de Francesca y Paolo, cuñado de ella. Resulta que leían la historia de amor de Lanzarote, caballero de la mesa redonda, y Ginebra, la reina.

Dante se intriga por saber cuándo y cómo se enamoraron; quiere saber el momento preciso, y Francesca le cuenta todo tal como fue. No está en la Divina Comedia, pero su marido Gianciotto Malatesta, hermano de Paolo, los estaba viendo a escondidas y les dio muerte al instante.

Nuestro poeta sabía esto, por eso los compadece por haber caído en adulterio, y porque aún amándose están en el Infierno. Y además porque contempla lo débiles que somos. Llora triste, y al final se desvanece y cae "como cuerpo muerto cae".

Lo hermoso de este canto es el famoso verso:

La bocca mi bacciò tutto tremante.

Léase bacciò con la pronunciación parecida al ch del español.

He aquí una selección del Canto V traducida por mí. He puesto las estrofas intercalando las traducciones para hacer más fácil la lectura:


(...)
Intesi ch'a così fatto tormento
enno dannati i peccator carnali,

che la ragion sommettono al talento.


Entendí que a tales tormentos
eran castigados los pecadores carnales,
que la razón someten a los deseos.


(...)
Poi mi rivolsi a loro e parla' io, e cominciai:
«Francesca, i tuoi martìri

a lagrimar mi fanno tristo e pio.


Luego me dirigí a ellos, hablé yo,
y comencé:
«Francesca, tus martirios
por lagrimar me hacen triste y pío.



Ma dimmi: al tempo d'i dolci sospiri,
a che e come concedette amore

che conosceste i dubbiosi disiri?».


Mas dime: en el tiempo de los dulces suspiros
¿por qué y cómo concedió el amor
que conocisteis los dudosos deseos?
».


E quella a me: «Nessun maggior dolore
che ricordarsi del tempo felice

ne la miseria; e ciò sa 'l tuo dottore.


Y ella a mí: «Ningún mayor dolor
que acordarse del tiempo feliz
en la miseria; y de eso sabe tu doctor.



Ma s'a conoscer la prima radice
del nostro amor tu hai cotanto affetto,

dirò come colui che piange e dice.


Mas si para conocer la primera raíz
de nuestro amor tú tienes tanto deseo,
diré como quien llora y dice.



Noi leggiavamo un giorno per diletto
di Lancialotto come amor lo strinse;

soli eravamo e sanza alcun sospetto.


Nosotros leíamos un día por deleite
cómo el amor dominó a Lanzarote;
solos estábamos y sin sospecha alguna.



Per più fïate li occhi ci sospinse
quella lettura, e scolorocci il viso;

ma solo un punto fu quel che ci vinse.

Por muchas veces los ojos nos suspendió
esa lectura, y nos palideció el rostro;
mas solo un punto fue el que nos venció.



Quando leggemmo il disïato riso
esser basciato da cotanto amante,

questi, che mai da me non fia diviso,


Cuando leímos que la deseada sonrisa
era besada por tan grande amante,
éste, que jamás será apartado de mí,



la bocca mi bacciò tutto tremante.
Galeotto fu 'l libro e chi lo scrisse:

quel giorno più non vi leggemmo avante».


la boca me besó todo temblando.
Galeotto fue el libro y quien lo escribió:
aquel día más ya no leímos
».


Mentre che l'uno spirto questo disse,
l'altro piangëa; sì che di pietade
io venni men così com' io morisse.
E caddi come corpo morto cade.


Mientras que un espíritu dijo esto,
el otro lloraba, y así por piedad
yo vine a menos casi como si muriera.
Y caí como cuerpo muerto cae.


(Imagen de Anselm Feuerbach)
Cantos vv. 37-39 y 115-142.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias. Necesitaba ver el cotexto de esta frase para entender el acápite de la rima 29 de Becquer y tu traducci÷on junto al original me sirvió mucho.
Gracias otra vez, Mariela de MOntevideo

Esi haundi dijo...

Hola Mariela.
Qué bueno que te haya servido.
Estudiás literatura?

Saludos!