lunes, 1 de noviembre de 2010

Dos poesías de Chesterton y comentarios

Les ofrezco a continuación dos poesías de Chesterton,
con sus correspondientes textos originales:

“Eclesiastés”


Existe un pecado: decir que una hoja verde es gris,
por el que el sol se estremece en el cielo.
Existe una blasfemia: implorar la muerte,
porque Dios solo conoce lo que vale la muerte.

Hay un credo: bajo el ala de ningún terror
las manzanas se olvidan de crecer en los manzanos.
Hay una cosa necesaria –todo-
el resto es vanidad de vanidades.


“Ecclesiastes”


There is one sin: to call a green leaf grey,
Whereat the sun in heaven shuddereth.
There is one blasphemy: for death to pray,
For God alone knoweth the praise of death.

There is one creed: ’neath no world-terror’s wing
Apples forget to grow on apple-trees.
There is one thing is needful—everything—
The rest is vanity of vanities.



“Un canto de Navidad”


El niño Cristo yacía en el regazo de María,
su cabello era como una luz.
(Oh cansado, cansado estaba el mundo,
pero aquí todo está bien.)

El niño Cristo yacía en el pecho de María,
su cabello era como una estrella.
(Oh severos y astutos son los reyes,
pero aquí están los corazones verdaderos.)

El niño Cristo yacía en el corazón de María,
su cabello era como un fuego.
(Oh cansado, cansado está el mundo
pero aquí está el deseo del mundo.)

El niño Cristo estuvo en la rodilla de María,
su cabello era como una corona,
y todas las flores lo miraron hacia arriba.
Y todas las estrellas lo miraron hacia abajo.


“A Christmas carol”


The Christ-child lay on Mary’s lap,
His hair was like a light.
(O weary, weary were the world,
But here is all aright.)

The Christ-child lay on Mary’s breast,
His hair was like a star.
(O stern and cunning are the kings,
But here the true hearts are.)

The Christ-child lay on Mary’s heart,
His hair was like a fire.
(O weary, weary is the world,
But here the world’s desire.)

The Christ-child stood at Mary’s knee,
His hair was like a crown,
And all the flowers looked up at him.
And all the stars looked down.


Todo es necesario porque tiene un por qué, un designio.
G. K. afirma en Ortodoxia: "Aceptarlo todo es un ejercicio y robustece; entenderlo todo, es una coerción y fatiga". Y es que al aceptar la vida y sus vicisitudes, su sentido resulta más profundo porque abrazamos el misterio y lo aceptamos como gracia. La vida sería insulsa sin misterio. Muchas cosas tienen su encanto porque no se devela su misterio, por ejemplo, la poesía.

Él es alguien conciente del milagro de existir. Dice en Herejes: "Hasta que no comprendamos que las cosas pueden no ser, no podremos comprender que las cosas son".
Como medievalista, sus viajes al Medioevo fueron frecuentes. Allí empieza la vida de la "merry England" que tanto defendió en sus textos como en el libro sobre Chaucer o La pequena historia de Inglaterra. Entonces (y en la Antigüedad también), los monjes se recordaban unos a otros que habrían de morir diciéndose: "memento mori". Y bien, Chest nos enseña a mirar el otro lado de la moneda: el vital. Nos diría con toda su elocuencia y su gracia irresistible: "memento esse", o sea, "recuerda que vives".

También cambia la inscripción de la puerta de Dante del mundo inferior (el Infierno), como tenemos dicho: http://de-vita.blogspot.com/2010/09/gilbert-keith-chesterton.html, acusando a los poetas emancipados de hoy de haber escrito ese mismo verso "abandon hope, all ye who enter here" ("abandonen la esperanza, vosotros los que entráis aquí", o en el original italiano: "lasciate ogne speranza, voi ch'intrate") en las puertas de este mundo. A los que entramos en él como vos, yo o el bebé no nacido por venir (http://de-vita.blogspot.com/2010/10/por-el-bebe-no-nacido.html) nos dice: "abandon hopelessness, all ye who enter here" ("abandonen la desesperanza, vosotros los que entráis aquí").

2 comentarios:

ffuchse dijo...

Gracias por las traducciones. voy a volver aqui.

I've heard this attributed to Samuel Beckett "Hold fast to your despair, and let it sing."

Lucas Esandi dijo...

Hola amigo!
Chesterton quiso, como Newman, que sus tinieblas (su dolor) fueran luz para los demás, y lo hizo! No en vano investigan si fue santo.
Esto que digo va en consonancia con la frase atribuida a Beckett, es decir, GKC pensaba así a su manera.
Greetings, my dear chestertonian.