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viernes, 27 de noviembre de 2009

Nuestro corazón

He aquí una magnífica pieza musical de Patrick Cassidy inspirada en el capítulo 3 de La Vita Nova de Dante Alighieri.

Dante a los 18 años sueña que Beatriz, su amada, está alzada en manos de un hombre que resulta ser el Amor, y ella come de la mano del Amor el corazón ardiendo del mismo Dante como verán en el texto que abajo ofrezco y traduzco.

Resulta un símbolo extraño el acto de comer un corazón, razón por la cual se proyecta a la película Hannibal Lecter, quien como sabemos es un antropófago.

Independientemente de las proyecciones artísticas de la obra de Dante que se reelaboran a lo largo del tiempo dándole otros sentidos como en esta película, yo subrayo aquí la belleza de la melodía ya de por sí cautivante sin reparar en el texto, aunque claro, lo destaco tratándose de Dante y de su misterio. No sólo de pan vive el hombre, y Dante nos da de ese otro pan que llena en el símbolo del amor, cuyo sueño comparte con nosotros.

He aquí el texto en la melodía traducido línea por línea:

Coro: E pensando di lei
Coro: Y pensando en ella
mi sopragiunse un soave sonno.
me sobrevino un suave sueño.

Ego dominus tuus
Yo soy tu señor
Vide cor tuum
Mira tu corazón
E d'esto core ardendo
Y de este corazón ardiendo
Cor tuum
Tu corazón
(Coro: Lei paventosa)
(Coro: Ella temerosa)
Umilmente pascea.
Humildemente se alimentaba.
Appreso gir lo ne vedea piangendo.
Al irse lo veía llorando.

La letizia si convertia
La alegría se convertía
in amarissimo pianto
en amarguísimo llanto.

Io sono in pace
Yo estoy en paz
Cor meum
Mi corazón
Io sono in pace
Yo estoy en paz
Vide cor meum
Mira mi corazón.

domingo, 11 de octubre de 2009

Hacia la esencia










               

Una brújula

Todas las cosas son palabras del
idioma en que Alguien o Algo[1], noche y día,
escribe[2] esa infinita algarabía[3]
que es la historia del mundo. En su tropel

pasan Cartago y Roma[4], yo, tú, él,
mi vida que no entiendo, esta agonía
de ser enigma, azar, criptografía[5]
y toda la discordia de Babel[6].

Detrás del nombre hay lo que no se nombra[7];
hoy he sentido gravitar su sombra[8]
en esta aguja azul, lúcida y leve,

que hacia el confín de un mar tiende su empeño,
con algo de reloj visto en un sueño
y algo de ave dormida que se mueve[9].


Borges, en El otro, el mismo (1964).






[1] Es una diferencia sustancial decir Algo o Alguien, ya que uno denota un concepto abstracto y otro una inteligencia divina.

[2] Aquí está en juego la visión del mundo como libro propia de la tradición judeo cristiana que implica el mundo como creación de un Hacedor, en este caso, de Alguien que lo crea con Su Palabra escribiéndolo.

[3] Algarabía viene del árabe y significa “la lengua árabe” y, a su vez, denota un griterío confuso de palabras. Eso sería el árabe para los españoles que lo escucharon entre los siglos VIII y XV. Esta palabra resulta interesante por ser onomatopéyica como bárbaro, que los griegos usaban para quienes no hablaban el griego, porque al ser sonidos ininteligibles para sus oídos los oían como si dijeran: “bar bar”.

[4] Se refiere a las Guerras Púnicas acaecidas entre los siglos III y II a.C. Dieron un viraje importantísimo a la Historia de la Humanidad. Roma, cuya política bélica había sido mayormente defensiva, tras la victoria pasó a tener una política más ofensiva. Hasta entonces el romano no había salido de su tierra e inclusive para estas guerras quienes manejaban las naves eran griegos reclutados por Roma. Con este resultado ahora se larga al mar y a Europa. Finalmente, resulta importante esta victoria de Occidente porque el mundo de hoy sería otro de haber prevalecido Cartago y porque hacían sacrificios humanos al dios Baal. A priori, ser etnocéntrico no está bien visto hoy día, pero no obstante, creo que fue importante que no prevaleciera una cultura que sacrificaba vidas humanas, porque no está en manos del hombre acabar con la vida que le es dada, es sacrílego.

[5] Es una escritura (que) oculta, o bien enigmática.

[6] Rememora el episodio bíblico de Génesis, 11, 1-9. Nimrod se propuso llegar al cielo construyendo la torre. Símbolo de la soberbia humana de querer sobrepasar los límites que no podemos franquear al más allá en vida. Es además la historia etiológica del origen de las lenguas. Antes se hablaba una sola, con la destrucción de la torre por parte de Yahvé, que les había ordenado a los hombres que se expandieran, se sembró la confusión y la discordia y se originaron las lenguas. Por eso la ciudad se llamó Babel, que en hebreo, suena como el verbo que significa confundir. Véase la nota 3 a la poesía “Las causas” de Borges, también comentada en el blog.

[7] Idea filosófica nominalista por la cual un nombre no puede nombrar la esencia de una cosa. El Nominalismo confrontado al Realismo fue un gran debate filosófico medieval. Borges concebía al lenguaje como hecho estético, sin importarle si nombraba la esencia de algo o no (Cf. “La poesía” en Siete noches). Son notables las cuantiosas ideas en su poética, muchas de ellas contrarias en la búsqueda de la verdad que no le interesaba tanto como la búsqueda de la belleza. Sintiéndose más nominalista y siendo esencialmente escéptico (Cf. “Epílogo” en Otras inquisiciones), con todo, admiraba también la Teoría de los Arquetipos de Platón, que afirma que existen ideas o formas como entidades subsistentes y separadas de los individuos particulares; esta teoría es una de las vertientes del Realismo posterior.

[8] Por lo susodicho en la nota anterior un nombre cabría postularlo en esta poesía como una sombra de algo que está detrás de ella. Borges le dice a Bioy: “El libro es la sombra de algo que está en la mente del autor y que el autor no conoce claramente (…) Tal vez no haya, en la mente de los poetas, poemas malos; tal vez en casi todos los poemas malos habrá un poema bueno, que movió a escribir al autor” (en Borges de Bioy, p. 32-33).

[9] En los dos versos finales vemos la alusión al sueño que quizá nos acerque más a la esencia, a lo que no se nombra y está detrás del nombre y, a la vez, a una visión más parecida a la de la divinidad, uno intelligendi actu (“en un solo acto de intelección”. Recuérdese la visión del De Consolatio Philosophiae de Boecio y véase el texto “Sueños de sueños” de Tabucchi aquí en el blog). La brújula, entonces, tendería su empeño a la orilla de la esencia donde quiere llegar el hombre en sus meditaciones atravesando el mar. Viaja en pos de la verdad conociendo, y la vida como peregrinaje es otro lugar común de las literaturas, cuyo testimonio más recordado es el de San Agustín de Hipona con su Civitas Dei. ¿Usamos la brújula de nuestra razón para acercarnos a la esencia? ¿Tentamos la aproximación o nos conformamos con las cualidades? En última instancia o en el fondo de toda preocupación humana, ¿nuestra vida y sus móviles por qué, cómo y para qué son? Preguntas todas que van al grano y resultan edificantes. Evitarlas es síntoma de una fidelidad irreflexiva a la letra y de una infidelidad inevitable al espíritu. Hagámoslas.

jueves, 23 de julio de 2009

Sueños de sueños

Antonio Tabucchi ha escrito, entre tantos libros, uno llamado Sogni di sogni (1992) en que relata los sueños de los artistas que ha amado movido por el deseo que siempre lo asaltó de conocer sus sueños.
Resulta muy interesante su lectura y, a su vez, el epígrafe que propone para su obra, que es una antigua canción china:


Sotto il mandorlo della tua donna, quando la prima luna d'agosto sorge dietro la casa, potrai sognare, se gli dèi sorridono, i sogni di un altro.


«Bajo el almendro de tu mujer, cuando la primera luna de agosto surge detrás de la cosa, podrás soñar, si los dioses sonríen, los sueños de otro.»


Otro misterio de la vida. La transmigración nocturna de un alma. La bilocación del espíritu. ¿En qué zona ingrávida estamos en los sueños? ¿Por qué los sentimos reales cuando sabemos que es una maquinación de la mente? Acaso atisbamos la eternidad como la divinidad, uno intelligendi actu, registrando no sólo los posibles sino también los imposibles, resultando consecuentemente más grande que el universo. O bien son visiones que se abren paso a través de las grietas del Cielo o del Infierno. Todo es tan misterioso que aun esto es posible.

¿Qué soñaremos esta noche?
¿Qué orbe intemporal visitaremos?


Bajo el almendro en flor soñaremos los sueños de otros cuando el fruto madura y cae de suyo. La luna, velará nuestro sueño.